El Ciudadano
A inicios de junio se dio a conocer el resultado de un operativo del OS7 de Carabineros que terminó con 2 personas detenidas (de nacionalidad extranjera), quienes tenían en su poder casi 9 kilos de metanfetamina cristal y 1.281 comprimidos de MDMA.
La investigación está a cargo de la Fiscalía Oriente y de acuerdo a las primeras informaciones, se trataría de drogas provenientes de México, avaluadas en casi $64 millones (43 la metanfetamina y 21 la MDMA). Las cifras oficiales en Chile indican que durante 2025, el OS7 incautó 846 kilos 968 gramos de metanfetamina y 8.981 unidades de MDMA.
Mientras, en lo que va de 2026, ya se han decomisado 10 kilos 200 gramos de metanfetamina y 5.819 unidades de MDMA.
Ante este panorama, profesor Mario Rivera Meza, de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la U. de Chile, explica cómo actúan estas sustancias sintéticas en el organismo y advierte sobre sus principales riesgos, entre ellos dependencia, alteraciones cardiovasculares, hipertermia, hiponatremia y efectos neuropsiquiátricos.
Tanto la metanfetamina como el MDMA son compuestos sintéticos elaborados en laboratorio y derivados de la estructura química de la anfetamina. Ambas sustancias actúan como estimulantes del sistema nervioso central, aunque presentan diferencias importantes en sus mecanismos de acción y efectos, señala el docente.
«La metanfetamina produce una euforia extrema, hiperactividad, insomnio y disminución del apetito. Por su parte, el MDMA genera una sensación de intimidad, bienestar, aumento de la energía física y una mayor percepción de estímulos como colores y sonidos», cuenta el profesor Rivera.
Uno de los aspectos más relevantes de estas sustancias es la forma en que alteran la química cerebral. En el caso de la metanfetamina, esta provoca una liberación masiva de dopamina y bloquea su reabsorción, aumentando significativamente sus niveles en el cerebro. Este mecanismo explica la intensa sensación de euforia que experimentan los consumidores y su elevado potencial adictivo.
El MDMA, en cambio, actúa principalmente sobre la serotonina, neurotransmisor relacionado con el estado de ánimo y la sensación de bienestar. El aumento de serotonina genera los efectos característicos de empatía, cercanía emocional y estimulación sensorial asociados a esta droga.
El profesor Rivera advierte que ambas sustancias pueden tener consecuencias graves para la salud.
La metanfetamina está asociada a una alta capacidad de generar dependencia, además de provocar pérdida de peso significativa y alteraciones cardiovasculares severas, como hipertensión arterial e infartos. También puede producir paranoia, episodios psicóticos y alucinaciones.
Respecto al MDMA, los principales riesgos incluyen hipertermia (aumento peligroso de la temperatura corporal), alteraciones del sueño y problemas de memoria a corto plazo. Asimismo, induce una intensa sensación de sed, lo que puede llevar a un consumo excesivo de agua y provocar hiponatremia, una condición potencialmente grave causada por bajos niveles de sodio en la sangre.
La metanfetamina puede comercializarse en distintas presentaciones, incluyendo polvo blanco y tabletas. Sin embargo, una de sus formas más conocidas es la denominada ‘metanfetamina cristalina’ o ‘crystal meth’.
«Se trata de una forma altamente purificada que presenta la apariencia de fragmentos de vidrio o cristales transparentes. Habitualmente se consume fumada mediante pipas, lo que genera efectos muy rápidos e intensos», explica el especialista de la U. de Chile.
El MDMA, por su parte, suele distribuirse en tabletas de diversos colores y formas, frecuentemente estampadas con logotipos, caricaturas o símbolos destinados a facilitar su comercialización.
Uno de los mayores riesgos asociados al consumo de drogas sintéticas es la incertidumbre respecto de su composición real.
El profesor Rivera advierte que las tabletas comercializadas como éxtasis pueden contener sustancias distintas al MDMA puro. Los laboratorios clandestinos suelen mezclarlas con compuestos como cafeína, ketamina, paracetamol o almidón, entre otros.
Esta adulteración aumenta considerablemente los riesgos toxicológicos, ya que los consumidores desconocen la verdadera composición y concentración de las sustancias que están ingiriendo.
Finalmente, el académico de la Casa de Bello enfatizó que uno de los aspectos más preocupantes de estas drogas es su origen clandestino: «A diferencia de los medicamentos regulados, los consumidores nunca saben exactamente qué están consumiendo. Esta incertidumbre representa un riesgo importante para la salud y puede desencadenar efectos tóxicos graves e incluso potencialmente fatales», recalcó el experto.
Seguiremos informando.
La entrada Tras incautación de 9 kilos de metanfetamina cristal en Santiago: Experto de la U. de Chile advierte que su consumo tiene alto riesgo de adicción, infartos e intoxicaciones se publicó primero en El Ciudadano.
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