El general Videla, el almirante Massera y el brigadier Agosti compartieron un almuerzo en el edificio Libertador durante el mediodía del jueves 4 de marzo de 1976, en pos de la búsqueda de consenso para definir los pasos a seguir. Faltaban veinte días para la caída del gobierno democrático y para que el hombre que no se arrepintió de nada asumiera como presidente de facto
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