Barcelona, 2 jul (EFE).- Un estudio del Clínic-IDIBAPS y la Universidad de Yale ha descubierto un mecanismo mediante el cual el cerebro es capaz de anticipar la llegada de alimentos y con el que, si se altera, se producen cambios metabólicos que pueden contribuir al desarrollo de diabetes y obesidad.
Publicado en la revista Nature Metabolism, el trabajo analiza en modelos animales el papel de las neuronas POMC del hipotálamo, implicadas en la regulación de la energía y la glucosa.
Los resultados revelan que, ante la percepción sensorial de la comida, estas neuronas responden movilizando sus reservas de glucógeno, una fuente de energía clave para su funcionamiento.
Sin embargo, al eliminar el glucógeno de las neuronas mediante técnicas de edición genética, estas dejaron de responder a los estímulos de la comida, como el olor o el aspecto.
Esta alteración se traduce en un cambio de la conducta alimentaria, así como en una respuesta hormonal deficitaria antes de la ingesta.
Como consecuencia, los animales desarrollaron alteraciones metabólicas compatibles con un estado prediabético que, con el tiempo o dietas hipercalóricas, evolucionaba hacia la obesidad y diabetes.
"La mala percepción sensorial de los alimentos puede contribuir al desarrollo de enfermedades metabólicas, incluso antes de que se produzcan cambios visibles en la dieta o el peso corporal", afirma el jefe de grupo de investigación en el IDIBAPS, Marc Claret.
Los expertos señalan que, a largo plazo, estos resultados podrían ayudar a diseñar estrategias preventivas para la diabetes y la obesidad, centradas no solo en qué comemos, sino también en cómo el cerebro percibe los alimentos antes de ingerirlos. EFE
dic/pll/cc
completa toda los campos para contáctarnos