SEÑOR DIRECTOR:
La inédita y abrupta alza en los precios de los combustibles en el país, apenas 12 días después de iniciado el nuevo gobierno -debido a la modificación a los parámetros del Mepco- ilustra un problema técnico y político.
En un contexto internacional incierto -donde el shock del petróleo podría parcialmente revertirse en el corto plazo por el posible fin de la guerra en el Medio Oriente-, la velocidad del ajuste parece haber privilegiado la ortodoxia económica a ultranza por sobre un enfoque más estratégico.
La evidencia muestra que sobrerreaccionar a shocks potencialmente transitorios amplifica la volatilidad y genera decisiones ineficientes. Adicionalmente, el efecto fiscal no es neutro, ya que mayores precios elevan la recaudación por IVA, reforzado por un tipo de cambio más alto y mejores resultados para ENAP.
Adicionalmente, todo esto ocurre en el peor timing político, con el duro fin anticipado de la “luna de miel”, y un brutal impacto por el desplome en la percepción ciudadana y en la aprobación gubernamental.
El resultado final es una verdadera victoria pírrica para el gobierno.
Roberto Darrigrandi U.
Economista
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