Ceuta, 11 sep (EFE).- El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), ha asegurado que el 27 de julio pidió al Gobierno la declaración de emergencia nacional y un mando único ante el aumento de la presión migratoria, pero le pusieron "caras raras" y desde Moncloa le llegaron a pedir que no llamara más porque "se estaban poniendo muy pesados".
En declaraciones a los periodistas este viernes, Juan Jesús Vivas ha señalado que en esa fecha, tres días antes de la entrada en la ciudad de decenas de miles de personas y cuando ya se había detectado un aumento importante de las llegadas irregulares desde Marruecos, tuvo una reunión en la Delegación del Gobierno donde pidió la emergencia nacional y un mando único, pero le pusieron "caras raras".
Además, ha contado, ese día llamó a Moncloa y habló con el jefe de Gabinete, quien le dijo "que estuvieran tranquilos y que no llamaran más porque se estaban poniendo muy pesados".
Vivas ha dicho que por estas dudas se han personado en la causa de la Audiencia Nacional, "donde deberían decir la verdad y esto se aclare porque es muy grave".
Para Vivas lo ocurrido en la ciudad "no va de izquierda o derecha" en alusión a las manifestaciones de los distintos partidos sino "de estar con Ceuta", una ciudad que afronta "el momento más difícil, duro y crítico de su historia".
Vivas ha dicho que, por su parte, no ha habido "cambios de posicionamiento" y siguen manteniendo que lo ocurrido es "una utilización de Marruecos de la presión migratoria como herramienta para poner en jaque" la integridad territorial de España.
Vivas ha agradecido la "receptividad y comprensión" recibida este martes y miércoles en su visita al Parlamento Europeo, tras la que espera respuestas y un posicionamiento claro en el sentido de que "Ceuta y Melilla son España y las fronteras se deben respetar". "Si no se hace, es difícil mantener relaciones de colaboración con ese país", ha dicho en referencia a Marruecos.
"Pedimos recuperar la normalidad mediante el retorno de todos los que entraron, evitar que se repita, atender la emergencia humanitaria y sentar las bases para que exista un antes y un después de este drama en temas de seguridad, estabilidad y prosperidad", ha afirmado, antes de agradecer la aportación económica de Bruselas a la ciudad de 115 millones de euros para atender la situación.
El presidente ceutí ha insistido en que la "invasión", ha dicho, ha "perturbado los hábitos de vida de los ceutíes" y ha convertido Ceuta "en una olla a presión que puede estallar en cualquier momento". EFE
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