SEÑOR DIRECTOR:
La austeridad fiscal es compleja de implementar, más aún cuando impacta un área tan sensible como el acceso a la vivienda. Por lo que ante los ajustes presupuestarios exigidos al Ministerio de Vivienda, debiéramos proponer conducir los recursos a construcciones más económicas, al igual como se hizo décadas atrás.
Esto requerirá gestionar adecuadamente las expectativas de las familias, pero nos permitiría mantener el volumen de soluciones habitacionales y seguir enfrentando el déficit actual.
Por otra parte, si la cartera insiste en la modalidad de sitio propio, esta debiese encauzarse en dos fases, emulando el llamado industrial DS 49: una primera etapa para la urbanización y una segunda para la edificación, y esto mismo ampliarlo a la edificación en altura.
Lo virtuoso de este enfoque es que permite dar inicio anticipado a las obras. Al requerir inicialmente solo la aprobación de la urbanización, la revisión es considerablemente más ágil; así, mientras se ejecutan los trabajos en el terreno, se tramita el permiso de edificación.
Con los anterior, se concretaría el tan esperado fast track para construcción de viviendas del cual, desafortunadamente, hasta ahora poco se ha visto.
Rodrigo Boetsch
Gerente General Corporativo Boetsch
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