Wanda Nara mostró el detrás de escena del cumpleaños de su sobrina: pijamada, asado y manualidades
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Wanda Nara mostró el detrás de escena del cumpleaños de su sobrina: pijamada, asado y manualidades

La conductora publicó en sus redes sociales el divertido día que vivió en familia. La celebración por los 9 años de Malaika
Lejos de su conflicto con Mauro Icardi, o de los resultados de su nueva cirugía, Wanda Nara pasó un día rodeada por el amor de su familia. Con motivo del cumpleaños de su sobrina, Malaika, la conductora disfrutó de una jornada con asado, manualidades y hasta una pijamada. Así las cosas, la mediática también mostró el detrás de escena del evento en sus redes sociales.
“Cumple Mali”, escribió Wanda para describir una escena en la que se veían diversas camas decoradas con luces y peluches, la cual marcaba la pijamada que iba a vivir la familia. En su siguiente story, la empresaria compartió una foto de la niña rodeada por sus amigas mientras todas se realizaban una limpieza facial.


Para acompañar la jornada, la familia Nara decidió preparar comida a la parrilla. “Asadito y familia numerosa”, escribió Wanda junto a un emoji de corazón. Luego subió una foto abrazando a su sobrina junto a una de sus hijas. “Feliz cumple a mi ahijada, te amo mucho Malaika, siempre voy a estar, que seas siempre muy feliz mi amor”, comentó Nara, a modo de dedicatoria para la hija de Zaira, en una de sus publicaciones.
Sin embargo, la celebración no había terminado. Al día siguiente, la fiesta continuó con una serie de manualidades. Al igual que las pequeñas, Wanda y Zaira se sentaron en una mesa y comenzaron a decorar bolsas de tela. Para customizar la suya, la cantante tomó 12 parches de uno de sus personajes favoritos, Hello Kitty. “Acá hubo acomodo, se llevó todas las Kitty”, le devolvió la madre de Malaika con su característico humor.


El tiempo puede contarse con relojes, calendarios o aniversarios, pero también con imágenes. Zaira Nara eligió esta última forma para celebrar los nueve años de su hija Malaika, nacida el 1 de abril de 2016. A través de una serie de fotos, la modelo reconstruyó un trayecto vital que comenzó en la víspera de un nacimiento y terminó en una bandeja de cookies improvisadas, atravesando momentos de intimidad, ternura, agotamiento y vínculo familiar.
La primera foto que eligió Nara funcionó como prólogo del carrusel. “Un 31/03 hace 9 años”, decía la inscripción superpuesta que acompañaba la imagen de Zaira frente al espejo de un baño. De perfil, con la panza al descubierto y vestida con una camiseta de cuadros y un short de algodón, aparecía sin maquillaje ni escenografía. La quietud del entorno —una puerta blanca, la luz tenue— acentuaba la inminencia de un evento transformador. Esa noche, la cuenta regresiva para la llegada de Malaika ya había comenzado.

En la segunda foto, Malaika ya había nacido. Envuelta en una manta con dibujos de abejas, dormía en los brazos de su madre. Zaira, recostada y en pijama desde la cama del sanatorio, mostraba su pulsera de identificación médica y una sonrisa contenida. El texto confirmaba la fecha exacta: 1 de abril de 2016, acompañado por un emoji de corazón.
Así, Zaira continuó la publicación mostrando a Malaika dormida, con la piel aún enrojecida y el pelo oscuro. Una manta rosa la envolvía. La escena, en la que un elefante de peluche azul asomaba junto a la cuna, transmitía la serenidad de los primeros días de vida, suspendida en una atmósfera de silencio y paz.

Ya para la cuarta selección el presente irrumpía el relato de Nara. Se veía a Zaira sosteniendo una torta en forma de corazón, cubierta de crema blanca y decorada con pequeños corazones rojos. A su lado, desenfocado, aparecía Viggo —su hijo menor— en pijama celeste. La postal retrataba el despertar festivo de Malaika, entre hermanos y rituales familiares con una calidez constante.
En la siguiente imagen, Zaira mostraba una bandeja con 24 cookies caseras embolsadas, listas para ser repartidas en la escuela. El texto también revelaba el origen de ese gesto: “Te amamos. Ayer a la noche a Mali se le ocurrió que quería llevar cookies al cole para todos sus amigos. ¿Quién me consiguió 24 cookies para hoy 7 am?”. El tono es cotidiano y afectuoso, y deja ver una escena doméstica donde el cariño se manifiesta en la acción concreta.
Nora Colosimo, madre de Zaira y abuela de Malaika, también fue parte del homenaje con dos publicaciones. La primera, una selfie en blanco y negro al aire libre, muestra a ambas sentadas una junto a la otra: Malaika con chupete, Nora con el rostro relajado.
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