Wittenoom no aparece en las señales de la carretera. Está borrado. Desaparecido de los mapas oficiales. Nadie vive allí y está prohibido visitarlo. Es un pueblo fantasma. Antes, hace muchos años, era un lugar de casas prefabricadas con un colmado, dos colegios, una guardería, un hospital, una iglesia, un bar, cine al aire libre, canchas de tenis, campos de fútbol y críquet y hasta su propia comisaría. Se levantó en torno a una mina de amianto azul para que, en medio de la nada, pudieran vivir los trabajadores y sus familias.
completa toda los campos para contáctarnos