Banner iofertas.cl
Y no era una metáfora

“No me esperaba la exigencia de un plan de seguridad estructurado, concreto”, dijo el viernes en la mañana la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, a Radio Agricultura.

No era una metáfora ni una hipérbole. Era textual: no sabía que había que tener un plan, aunque dijo que, en unas semanas más, sí lo tendría. En castellano claro: el ministerio donde más promesa y expectativa había y hay -junto con el de Hacienda- acerca del nuevo gobierno, no tenía plan ni su principal autoridad pensaba que era imprescindible tenerlo. Que era “exigencia”...

La ministra ya había cometido antes severos errores, de comunicación y también de criterio, como fue su debut en el cargo pidiendo informes a la PDI respecto de un caso anterior de su cargo anterior, como fiscal, lo que terminó con la salida de la prefecta Consuelo Peña, a quien muchos sindicaban como la probable primera directora de la PDI. O en eliminar la unidad estratégica de su ministerio, lo que va contra la opinión de varios expertos y expertas y que se aprobó con votos transversales (salvo del Partido Republicano).

O un tuit de su ministerio, alardeando de su despliegue en Temucuicui, comparándose con el desastroso debut de la exministra Izkia Siches. Tuit que duró poco, pero que refleja lo mismo: descriterio.

Como ministra, además, carece de capacidades de comunicación y persuasión, en definitiva, de capacidad política. Aquello quedó claro en su comentada exposición ante el Congreso el martes en la tarde. Una exposición que dejó con sabor amargo a muchos diputados oficialistas, no solo a los de oposición. Al no poder usar power point, tuvo que improvisar: y allí se vieron sus dificultades para explicar su visión de cómo combatirá el crimen de un modo mejor, más rápido y más eficiente que el gobierno pasado (al cual tapizaron de críticas por falta de voluntad política, de destreza, de convicción). No había ninguna seguridad en la presentación de la ministra de Seguridad, sino vacilación y hasta temor. Incomodidad y tensión.

Pero todo ello palidece al lado de este nuevo error, como es reconocer que no sabía que requería un plan para combatir la angustia número uno de la ciudadanía, como es el temor a la delincuencia y al avance del crimen organizado. Miedo que catapultó al poder, sin dudas, al gobierno actual; fue un eje movilizador de votos sustantivo.

Pero aun después de su frase, Steinert salió a decir por Twitter que sí tenía un plan, bajándole el perfil a su declaración. Como si no tuviera la más mínima gravedad que un secretario de Estado diga algo así.

¿Qué va a hacer el gobierno al ver su principal promesa en ascuas? ¿Sin rumbo ni energía? ¿Sin conducción?

Porque una parte de la responsabilidad es de ella, pero también la tiene quien la nombró, el Presidente Kast. Hasta donde se sabe, la designación de la ministra Steinert fue una opción improvisada, lo cual ya es un error. Se buscó el perfil de un fiscal (o una), y el de ella, persiguiendo al crimen organizado en el norte, destacó. El problema es que una cosa es ser fiscal, otra distinta, ministra de Estado. El Ministerio de Seguridad y su función son fácilmente criticables, como lo hizo el Presidente Kast en campaña, de modo implacable, con el gobierno de Boric, pero es difícil solucionar el problema en plazos cortos, como la ciudadanía quisiera.

Pero eso es lo que este gobierno prometió. Kast cerró su campaña en Temuco prometiendo “un shock de esperanza”. “Este gobierno generó caos, desorden e inseguridad. Y nosotros vamos a ir a la inversa: vamos a generar orden, seguridad y confianza”, afirmó al hablar tras un vidrio blindado.

Pero el shock no es de esperanza, sino de desconfianza. De que no haya claridad, medidas “concretas y estructuradas”, ni hoja de ruta, plazos y metas. Hacienda, el ministerio paralelo con su promesa de reactivación económica, ya tiene sobre la mesa el proyecto de ley miscelánea, o de reconstrucción nacional. Guste o no, está en plena tramitación legislativa y en intenso debate en el foro público. Las personas pueden conocer y estudiar el plan, y evaluarlo en su mérito (según la última Cadem, 50% está en desacuerdo, un 44%, de acuerdo).

Pero en seguridad, no.

Que desde que fue nombrada la ministra Steinert solo haya aparecido por polémicas autogeneradas -ahora se espera un informe de Contraloría, nada de favorable hasta donde se sabe-, no es algo que sea solo preocupación de las élites o de la prensa. Parafraseando al Presidente Kast, “la gente de a pie” también lo sabe: 61% desaprueba cómo el gobierno gestiona la lucha contra la delincuencia (Cadem).

Entonces, ¿qué va a hacer con su principal promesa, combatir el crimen, “generar orden”? ¿También era una metáfora? ¿O una hipérbole, como la de expulsar a 300 mil migrantes?

Mayo 16, 2026 • 1 hora atrás por: LaTercera.com 53 visitas 2101445

🔥 Ver noticia completa en LaTercera.com 🔥

Comentarios

Comentar

Noticias destacadas


Banner imascotas.cl

Contáctanos

completa toda los campos para contáctarnos

Todos los datos son necesarios
Banner imascotas.cl