Valdebenito.CL | INoticias.CL | Tips.CL | IOfertas.CL | IMascotas.CL |

Rodrigo Vidal, rector Usach: “Desde hace varias décadas que la educación superior no es prioridad en Chile”

Rodrigo Vidal, rector Usach: “Desde hace varias décadas que la educación superior no es prioridad en Chile”

Dos años y siete meses. Ese es el tiempo que Rodrigo Vidal Rojas (60), arquitecto y máster en Ciencias Sociales, Diseño Urbano y Ordenamiento Territorial, lleva al mando de la Universidad de Santiago (Usach), una de las instituciones académicas más antiguas del país.

Y aunque este año el plantel cumplirá 176 años de existencia, desde que fue fundada como Escuela de Artes y Oficios, un 6 de julio de 1849, según el rector Vidal esta casa de estudios ha destacado a lo largo del tiempo por su “capacidad de anticipación. Tenemos la capacidad de mirar hacia adelante y de estar siempre innovando”.

En conversación con La Tercera, Vidal se adentra en los cambios que sufrirá el sistema educativo nacional a causa de factores demográficos y tecnológicos y, asimismo, advierte sobre la necesidad de poner a la educación superior en el centro del debate político y social.

¿Cuáles son los desafíos que enfrenta hoy la Usach en la formación de capital humano?

Desde hace ya varias décadas, la educación superior no es prioridad en Chile, no digo que no sea importante, digo que no ha sido priorizada por el Estado de Chile y menos por otros actores que son relevantes.

Da la impresión de que fuera al contrario, sobre todo desde el 2011 hasta las reformas, hasta la Gratuidad. De lo que más se habló en ese periodo fue de educación superior. ¿No ha sido así?

Desde el punto de vista del sistema de financiamiento de la universidad ha habido cambios importantes. Está el tema de la Gratuidad que bien mencionas, está en su momento el Crédito con Aval del Estado que hoy día se quiere eliminar, está la creación de la beca BAES (beca de alimentación para la Educación Superior), también hay una serie de becas otorgadas por el Ministerio de Educación que financian en distintas proporciones (…). El problema es que todas esas iniciativas son paliativas, los grandes países que a veces le llamamos industrializados, desarrollados, al hemisferio norte, tienen la educación como prioridad en dos sentidos fundamentales: primero el Estado se hace cargo de la educación superior, a través de sus universidades estatales estamos hablando. En Chile el Estado no se hace cargo. Por ejemplo, una universidad como la de Santiago, hasta el año 1980 recibía sobre un 92% de financiamiento directamente del Estado y un 8% que lo generaba la universidad, a través de proyectos con la empresa. Un 92% y 8%. Hoy día la Universidad de Santiago recibe entre un 14% y 16% directamente del Estado, y el otro 85% aproximadamente lo tiene que ir a competir en el mercado.

Si uno mira el Presupuesto nacional, se ve que en Chile invertimos más en educación superior que en educación preescolar, básica o educación media...

Esos números son muy importantes, incluso si uno los compara con la OCDE, pero el problema es qué es lo que estoy cuantificando. Tenemos dos problemas, al no financiar debidamente la educación general, básica y media, esa falta de financiamiento, en los establecimientos educacionales públicos, golpea la calidad de los estudiantes y las estudiantes que van a entrar a la universidad. Primero, lo sufren en los procesos de selección (PAES), pero segundo, lo sufren cuando tienen que habituarse a la exigencia (…). Por otro lado, estamos contando en ese financiamiento cosas como el CAE, que es un crédito con la banca privada, estamos contando Gratuidad, a diferencia de cuando un país como Suiza, por ejemplo, financia a las universidades estatales con financiamiento estatal, en Chile financiamos a través de la Gratuidad a universidades estatales y privadas. No voy a hablar mal de ninguna universidad privada aquí por ningún motivo, pero ese dinero que yo pongo en la universidad privada como Estado no lo puedo controlar por ley, pero el que pongo en la universidad estatal sí lo puedo controlar por ley, y la cantidad de dinero que yo estoy colocando en la universidad privada, por ejemplo a través de la Gratuidad, es cuantiosa, y yo no sé en qué se está invirtiendo. No digo que esté invirtiéndose bien o mal, digo no sé, el que coloco en la universidad estatal sí lo sé. Por lo tanto se me empieza a dividir esa torta que estamos comentando, cuando la pregunta es: ¿De qué manera ese volumen de inversión yo, Estado de Chile, quiero que vaya a la innovación, al emprendimiento, a la investigación, a la investigación de frontera y a la formación de posgrado?

¿Y cómo se logra eso?

Un ejemplo muy concreto, nosotros tenemos el programa Becas Chile, que antes se llamaba Beca Presidente de la República, y lo que hace es estimular la formación de postgrado en el extranjero de nuestras y nuestros estudiantes graduados o titulados en Chile. Cuando hacemos eso nosotros debilitamos nuestros propios programas de postgrado en Chile. Entonces, por ejemplo, yo en la Universidad de Santiago, llevo adelante un programa doctorado en Tecnologías X, Inteligencia Artificial, Tecnologías Cuántica o lo que sea, pero no tengo la suficiente cantidad de financiamiento o becas para que un estudiante chileno haga ese programa becado y pueda titularse en Chile o graduarse en Chile, pero sí tengo financiamiento para que se vaya a graduar a otro país. Hoy día hay un proyecto interesante, una idea interesante del Ministerio de Ciencia de revertir eso, y en eso yo felicito al Ministerio de Ciencia, pero necesitamos avanzar en ese proyecto, porque lo que hacemos si no es formar capital humano avanzado fuera de Chile, no todas las personas que se van a formar fuera de Chile vuelven y debilitamos nuestros propios programas. Entonces el financiamiento tiene que ver también con cómo fortalecemos a las instituciones de educación superior.

En términos de inserción laboral, ¿cómo visualizan desde la Usach el impacto de las carreras técnicas y profesionales?

Hoy día estamos en una franca disminución. Si uno lee los datos del Instituto Nacional de Estadística, se estancó hace rato ya el crecimiento de la población en edad 18, 19 años y ya ha comenzado a disminuir. La curva de disminución no es tan pronunciada todavía, pero va a ser constante, eso significa que, y muchas universidades siguen abriendo muchos cupos, eso significa que estamos llegando, yo te diría que dentro de los próximos 5 o10 años vamos a tener menos demanda de estudiantes que la oferta que tenemos. ¿Y dónde se va a ir la demanda? Cursos, diplomados, formación continua, microcredenciales, magísteres profesionales, doctorados tecnológicos. Allí la Usach está haciendo propuestas interesantes y otras universidades también para adecuarse a las transformaciones del mercado laboral, con el ‘fantasma’ de la inteligencia artificial. Hace poco el PNUD acaba de sacar otro informe respecto del impacto de la inteligencia artificial sobre el mundo laboral, impacto por lo que no conocemos, pero la hipótesis dice que podría cambiar. Conocer exactamente cómo se mueve el mundo laboral no es fácil, porque además se está moviendo muy rápido, y si yo, por ejemplo, hago una modificación hoy día a una malla curricular para el alumno que entra el año 2026, y que se va a titular el 2030, va a encontrar trabajo el 2031, tengo 6 años donde el mundo laboral puede modificarse. Esto se está moviendo muy rápido y yo creo que el gran desafío que tenemos en las universidades es cómo somos capaces de flexibilizarnos con esa misma velocidad, ese es un gran desafío.

¿Cómo enfrenta la universidad este desafío futuro?

Hay dos cosas que crecen mucho en la universidad: la educación continua, en todas las universidades, y el segmento de personas de sobre 35 años que están buscando carreras de pregrado vía prosecución de estudios (…). Esta transición educativa laboral que pasa por esta educación continua que crece, crece desde los bolsillos de quienes necesitan ese perfeccionamiento. Creo que ahí también el Estado podría tener una política. En ese sentido creo que nos falta en Chile una política integral con mirada del futuro de lo que queremos que la educación haga como impacto beneficioso para la sociedad, desde resolver problemas del jardín infantil hasta cómo explotar el hidrógeno verde.

Aumentar la presencia femenina en el aula

Aumentar la participación femenina en carreras con matrícula mayoritariamente masculinas no es el único tema que ocupa por estos días al rector de la U. de Santiago, Rodrigo Vidal. También, dice, desde ese plantel buscan implementar distintas herramientas para aumentar la presencia femenina en las aulas de la casa de estudios.

Junto con esta iniciativa, otro de los ejes en que la universidad ha puesto foco es en el uso y regulación de nuevas tecnologías, entre ellas, aplicaciones con inteligencia artificial.

¿Cómo ha evolucionado la demanda de profesionales en áreas donde la Usach ha sido muy fuerte, como las carreras STEM?

Hoy día eso ha avanzado bastante, por ejemplo, Ingeniería en Minas, que es importante, es un área muy masculina, recuerda que las mujeres no estaban ‘autorizadas’ para entrar a las minas (…) en este año, Ingeniería en Minas, el 40% de las nuevas y nuevos estudiantes son mujeres, por lo tanto, se ha ido avanzando. Se ha ido avanzando bien en muchas áreas, en el área de Ciencia, en Medicina, predominan las mujeres, así que en esa área se ha avanzado bien en la U. de Santiago. Donde todavía tenemos que avanzar y nos falta avanzar en muchas universidades es en el cuerpo académico, el cuerpo académico todavía predomina, los varones por sobre las mujeres, sobre todo porque se está exigiendo mucho que las personas tengan un doctorado y obtener doctorado en ciertas áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) u otras, en Chile o en el extranjero para mujeres no es tan fácil porque a pesar de todos los avances que podamos tener en equidad de género.

¿Cuáles son los desafíos que plantea la IA desde la academia y desde la enseñanza?

Un desafío frente a la inteligencia artificial es saber qué tipo de inteligencia artificial queremos desarrollar. Y un dato importante: el 80% de todo el avance de la inteligencia artificial en el mundo la está desarrollando la industria, no la universidad. Y el 95%, salvo la India, se está desarrollando en el Hemisferio Norte y Japón, no en el Hemisferio Sur.

¿Cómo se incorpora la inteligencia artificial en la formación académica para el futuro campo laboral?

Hoy día muchas personas todavía tienden a asimilar inteligencia artificial con ChatGPT, que no es inteligencia artificial todavía, es un algoritmo mucho más avanzado que Google. Una escuela primaria en Inglaterra, en Londres, que eliminó a los docentes de uno de sus cursos y los reemplazó por un visor y casco de realidad virtual (…). Allí tenemos la primera pregunta, ¿Queremos enseñar de esa manera? Segundo caso, en una universidad en Argentina que el segundo semestre realizó las primeras clases a través de profesores en holograma. El profesor aparece a través de una luz en holograma y hay estudiantes en diferentes lugares del mundo, pero también dentro de la universidad y él comparte con ellos. Tercera alternativa, que los docentes y las docentes incorporen en la formación y en los procesos de aprendizaje todas las herramientas de inteligencia artificial que hoy hay. Si tú me preguntas, yo opto por lo tercero, porque te acuerdas que lo mismo cuando Francia en algún momento dado prohibió el uso de calculadora en los colegios.

¿Qué se puede hacer frente a esos casos?

¿Por qué no enseñarle a cada estudiante a utilizar las herramientas de inteligencia artificial, pero como una colaboración a su propio desarrollo de inteligencia? ¿Por qué se la escondo? Esconderla no tiene ningún sentido. Por lo tanto, yo creo que el desafío es, ¿cómo acompaño el aprendizaje con la herramienta de inteligencia artificial? En el mundo laboral, en los próximos 5 o 10 años, esto está instalado y, por lo tanto, si el estudiantado no tiene esa herramienta, cómo va a enfrentar ese mundo real que sí la va a tener. Hoy día, tú lo sabes muy bien, las empresas las están instalando ya esas herramientas y por lo tanto se las tengo que entregar al estudiante o a la estudiante.

Fuente

LaTercera.com

LaTercera.com

Lo + visto

0 Comentarios

Escribe un comentario

3,762 visitas activas