
La investigación sobre el denominado “cambiazo del lingote de oro” expone un esquema que compromete a agentes de la Policía Nacional del Perú en un presunto desvío de bienes incautados. El caso, que surgió tras un operativo en 2023, evolucionó hasta convertirse en una trama con detenciones, allanamientos y la participación de altos mandos policiales.
El episodio se inició con una intervención oficial en el Callao, en instalaciones de Servicios Aeroportuarios Andinos (SAASA), donde se incautaron lingotes de oro vinculados a una presunta red ilegal. Con el paso del tiempo, la Fiscalía y unidades especializadas reunieron indicios que apuntaron a irregularidades durante el traslado y custodia del material.
Las diligencias más recientes, ejecutadas en abril de 2026, incluyeron operativos simultáneos en varias regiones y la captura de siete policías. Entre ellos figura el coronel Rafael Morón Díaz, quien ocupaba un cargo relevante en la estructura de investigación criminal. La investigación también alcanzó a civiles y al entorno de un exministro del Interior, lo que amplió el alcance del caso.
Según Panorama, el 22 de mayo de 2023, agentes de una brigada especializada realizaron un operativo en almacenes de SAASA, en el Callao. Según la información fiscal, los policías interceptaron un cargamento compuesto por cuatro lingotes de oro, cada uno valorizado en más de seiscientos mil dólares.
El procedimiento, en un inicio, siguió los protocolos establecidos. Sin embargo, de acuerdo con la reconstrucción fiscal, durante el traslado del material hacia la sede policial en San Juan de Lurigancho se produjeron coordinaciones paralelas para ejecutar un reemplazo. La hipótesis sostiene que los agentes ya contaban con imágenes de los lingotes originales, lo que permitió conseguir una pieza similar.
El fiscal adjunto provincial Reynaldo Mina Abanto explicó: “Es en ese momento donde se hace la sustracción de la barra y es cambiada por una de bronce, en la cual se inscribe la misma numeración que tenía la barra original”.
La carpeta fiscal detalla que, en algún punto del trayecto, una tercera persona entregó una mochila con una barra de cobre que serviría para sustituir el lingote original. Una vez en la sede policial, los implicados habrían seleccionado la pieza más parecida y replicado los códigos de identificación.
Según los documentos del Ministerio Público, el reemplazo se realizó dentro de las instalaciones policiales y en presencia de varios efectivos. La barra auténtica se colocó en una mochila, mientras la pieza falsa ingresó a la cadena de custodia oficial.

El fiscal Mina Abanto precisó el valor del material sustraído: “El precio de la barra, que ha sido incautada el 22 de mayo del 2023, tendría un valor aproximadamente de seiscientos mil dólares. En el mercado negro, el valor sería de cuatrocientos mil dólares, que ha sido luego vendida y repartida entre todos los que han participado”.
La investigación identifica al coronel Rafael Morón Díaz como uno de los principales implicados. De acuerdo con el testimonio recogido por la Fiscalía, el oficial habría solicitado una parte de las ganancias ilícitas a cambio de no intervenir en las acciones de sus subordinados.
También figura el capitán Jorge Mauricio Benítez Gutiérrez, quien habría coordinado el operativo y las acciones posteriores. Un colaborador eficaz, identificado con el nombre clave “Oropeza”, aportó información clave sobre la planificación y ejecución del cambiazo.
El mismo colaborador indicó que el grupo actuó con un nivel de organización similar al de una estructura criminal. La intervención policial, en apariencia legal, sirvió como cobertura para ejecutar la sustracción.
Tras la incautación, los lingotes fueron almacenados en una bóveda del Banco de la Nación. Durante cerca de dos años, la pieza falsa permaneció junto a las barras auténticas sin ser detectada.
La situación cambió cuando se ordenó una nueva revisión del material. En ese momento, un peritaje confirmó que uno de los lingotes no correspondía a oro. “Al momento de abrir la bóveda y revisar los lingotes de oro, efectivamente, el perito confirma que una de las barras de oro habían sido cambiadas por bronce”, se indicó una de las entrevistadas.
El contraste entre las piezas resultó evidente: mientras los lingotes originales mantenían su integridad, la barra sustituida presentaba signos de oxidación y deterioro.
El 23 de abril de 2026, el Ministerio Público ejecutó un megaoperativo con allanamientos en Lima, Cajamarca y Huánuco. Las diligencias incluyeron 13 inmuebles y permitieron la detención preliminar de siete policías.
Las autoridades investigan los presuntos delitos de peculado doloso, cohecho pasivo propio y enriquecimiento ilícito. Además, no se descarta la existencia de otros casos similares dentro de distintas dependencias policiales.
El operativo también alcanzó la vivienda del hermano del exministro del Interior Carlos Malaver, donde se incautaron documentos y equipos electrónicos. Este elemento amplía la línea de investigación hacia posibles conexiones externas.
El caso continúa en desarrollo con nuevas diligencias fiscales y la evaluación de pruebas que podrían determinar la responsabilidad de los implicados.
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