Así nació el primer bebé con tecnología de maduración ovular
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Así nació el primer bebé con tecnología de maduración ovular

Esta tecnología, basada en células madre y ambientes artificiales, transforma la experiencia reproductiva y amplía el acceso a tratamientos más seguros
En una sala de la Clínica Santa Isabel, en Lima, Perú, el llanto de un recién nacido marcó un momento sin precedentes en la historia de la medicina y tecnología reproductiva. No fue un nacimiento más. Fue el primero en el mundo logrado gracias a una tecnología capaz de madurar óvulos fuera del cuerpo humano. Un hecho que marcó el cierre de 2024 en ese país.
El procedimiento, que fue supervisado por el equipo médico de Pranor Labs & Science, representó un salto tecnológico. A diferencia de las técnicas tradicionales que requieren entre diez y catorce días de estimulación hormonal, la tecnología Fertilo reduce ese tiempo a solo tres días. Y con él, también se reducen las inyecciones hormonales en un 80 %.
“La capacidad de madurar óvulos fuera del cuerpo con una intervención hormonal mínima reduce significativamente los riesgos, como el síndrome de hiperestimulación ovárica, y alivia los efectos secundarios”, explicó el Dr. Luis Guzmán, director de Pranor.

La empresa biotecnológica Gameto, creadora del método conocido como Fertilo, abrió una nueva puerta para miles de personas que sueñan con ser madres sin someterse a los tratamientos invasivos de la fertilización in vitro convencional.
Células madre que imitan al cuerpo humano
El nacimiento fue el cierre feliz de un proceso completamente distinto al que enfrentan las pacientes de fertilización in vitro. El tratamiento comenzó con la recolección de óvulos inmaduros, que fueron combinados en laboratorio con células de soporte ovárico (OSC) obtenidas a partir de células madre pluripotentes inducidas.

El entorno artificial replicó las condiciones del cuerpo femenino con una precisión extraordinaria. Así, los óvulos maduraron sin necesidad de que el cuerpo de la paciente fuera estimulado intensivamente con hormonas.
“Estamos encantados de celebrar el primer nacimiento vivo del mundo concebido con Fertilo. Este hito marca un punto de inflexión en la salud reproductiva y destaca el inmenso potencial de nuestra tecnología”, declaró la Dra. Dina Radenkovic, directora ejecutiva y cofundadora de Gameto.
La científica considera que el impacto de este procedimiento va más allá de lo clínico. “Este avance no solo simboliza un progreso técnico, también un impacto social significativo”, agregó.
Testimonio de la madre: menos dolor, más esperanza

El testimonio de la madre del primer bebé refleja el alcance emocional del tratamiento. “Con menos inyecciones y un proceso de extracción de óvulos más suave y menos invasivo, Fertilo me dio esperanza y tranquilidad durante un viaje profundamente personal. Estoy profundamente agradecida a la Clínica Pranor y al equipo de Gameto por hacer realidad mi sueño de tener una familia”, expresó.
La diferencia no está solo en los números, sino en la experiencia emocional de las pacientes. Este método no solo alivia las barreras físicas, también reduce la tensión psicológica asociada a estos procedimientos.
Esa combinación entre bienestar físico y emocional es una de las claves que Gameto quiere fortalecer mientras amplía el uso de su tecnología.
Actualmente, Fertilo ya recibió aprobaciones regulatorias en países como Australia, Japón, Argentina, Paraguay, México y Perú. Su uso comercial se ha iniciado en varios de estos territorios. Y mientras el primer bebé ya duerme en su cuna, Gameto se prepara para el próximo paso: en 2025 los ensayos clínicos de fase 3 en Estados Unidos, con la mirada puesta en la aprobación de la FDA.
Hoy, hay al menos diez embarazos activos en proceso utilizando esta misma técnica. Entre ellos, un caso de gemelos. El impacto potencial es evidente, y el primer bebé nacido con Fertilo es solo el principio.
A partir de ahora, la historia de la medicina reproductiva se escribe también desde un laboratorio, donde los óvulos maduran lejos del cuerpo, pero cada vez más cerca del deseo de miles de familias.
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