El "Acuerdo de Mar-a-Lago" o por qué Trump juega a la ruleta rusa con los aranceles
- 12 Horas, 38 Minutos
- Infobae.com
- Internacional
El "Acuerdo de Mar-a-Lago" o por qué Trump juega a la ruleta rusa con los aranceles

Andrés Sánchez Braun
Washington, 5 abr (EFE).- El agresivo paquete de "aranceles recíprocos" anunciado esta semana por Donald Trump podría ser, según algunos analistas, tan solo el primer paso de una compleja estrategia bautizada como el "Acuerdo de Mar-a-Lago", que buscaría forzar un nuevo paradigma económico mundial, depreciar el dólar y renegociar la deuda estadounidense.
La teoría fue concebida en junio de 2024 por el economista húngaro-estadounidense Zoltan Poszar, que arrojó la idea de que Washington podría coaccionar a países aliados a aceptar esos objetivos presionándoles con amenazas como la aplicación de gravámenes comerciales o la expulsión del paraguas de seguridad estadounidense.
En septiembre un analista de inversiones llamado Steven Miran empleó ese pensamiento para articular una estrategia más exhaustiva que pasó prácticamente desapercibida hasta que en diciembre Trump decidió nominar al propio Miran para presidir su Consejo de Asesores Económicos.
El plan argumenta que la fortaleza del dólar, convertido en divisa de referencia de las reservas de los bancos centrales de todo el mundo, está detrás de la destrucción de empleo y la desinversión que ha encajado durante décadas el sector manufacturero estadounidense.
Trump se ha propuesto revivir ese sector que desde los 70 ha perdido fuerza ante la deslocalización y la globalización, pero cuya promesa de devolver al brillo de antaño permitió al republicano captar millones de votos en las presidenciales de 2016 y 2024.
Según esta teoría, la destrucción del tejido industrial y la pérdida de competitividad han dejado a EE.UU. expuesto a depender de las importaciones y a resignarse a aceptar las mercancías de mercados exteriores como China, que además mantiene su divisa artificialmente devaluada para inflar su músculo manufacturero.
A este panorama se suma una de las grandes obsesiones trumpistas; el coste excesivo que Washington soporta para apoyar militarmente a sus aliados en el mundo y cuyo incremento anual corre paralelo al crecimiento de la deuda pública estadounidense.
La activación de aranceles de manera generalizada sería uno de los primeros pasos para solventar este problema, según la teoría de Miran en el "Acuerdo de Mar-a-Lago", que Poszar bautizó así inspirándose en el "Acuerdo del Plaza" de 1985, un encuentro en el hotel Plaza de Nueva York en el que EE.UU., Reino Unido, Francia, Japón y Alemania Occidental convinieron debilitar el dólar.
Esgrimiendo la posibilidad de rebajar los aranceles y amenazando con el fin de la protección militar, Washington tendría poder negociador para exigir que algunos países "desdolaricen" sus reservas y canjeen sus bonos del Tesoro por títulos a 100 años o sin vencimiento no negociables que a la postre aligeren el coste de financiamiento de EE.UU.
Todo el que no acepte las exigencias estadounidenses quedaría expuesto a amenazas militares (en el caso de los aliados tradicionales de Washington) y a un copioso volumen de tarifas aduaneras anunciadas el 2 de abril, las más altas desde 1908.
A partir de aquí, los gravámenes que queden en pie contribuirían por una parte a desincentivar las importaciones de determinados países y a incrementar la inversión de capital extranjero en suelo nacional, reavivando el músculo industrial de la primera economía mundial.
Pese a no tener carácter oficial y constituir un esquema que pondría en riesgo el paradigma económico de los últimos 80 años, Miran sigue asesorando a Trump y el rumbo marcado esta semana por el mandatario, que sorprendió con unos aranceles más altos de lo esperado, cada vez más expertos en Wall Street se toman en serio la posibilidad de que el "Acuerdo de Mar-a-Lago" sea un manual para un nuevo mundo. EFE
(foto)
0 Comentarios