Ginebra, 5 ago (EFE).- Estaciones de esquí en los Alpes suizos, como las de Zermatt o Saas-Fee, se cuentan entre las pocas del continente que funcionan también en verano, pero el cambio climático está obligando a reducir su uso, entre temores a que la práctica estival de este deporte tenga los días contados.
El paso 1 de agosto, Zermatt cerró los remontes a sus estaciones en glaciar, debido al calor persistente, la ausencia de enfriamiento nocturno y el intenso deshielo, que según los responsables de la estación comprometen su estabilidad.
"Probablemente en Zermatt todavía se pueda esquiar en verano durante los próximos años, pero a largo plazo está claro que esa práctica está condenada", señaló tras conocerse el cierre el geomorfólogo de la Universidad de Lausana Christophe Lambiel, en declaraciones a la televisión nacional RTS.
Incluso en invierno muchas estaciones de baja altura en el país, situadas en torno a los 1.500 metros, están reduciendo sus días de apertura en los últimos años, poniendo en peligro una importante fuente de ingresos del turismo helvético.
Pese al cierre de Zermatt al público, las pistas en glaciar siguen abiertas para el equipo nacional de esquí, que programa entrenamientos durante todo el año para que sus deportistas de elite mantengan la forma.
"Ya no tenemos los veranos de hace unos años", reconoció el entrenador del equipo suizo Matteo Joris a RTS, anticipando que si el retroceso de los glaciares suizos en verano continúa en los próximos años tendrán que desplazarse en los meses estivales a estaciones del hemisferio sur. EFE
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