Borja Ilián
Aguascalientes (México), 25 abr (EFE).- La tercera corrida de la Feria de San Marcos, en la ciudad de Aguascalientes, finalizó este sábado con una oreja para el mexicano Héctor Gutierrez, mientras que el español Borja Jiménez y su compatriota Juan Pablo Sánchez no obtuvieron apéndices.
Los toros de Santa Fe del Campo resultaron de pobre presentación y peor juego, en una corrida que registró mas de tres cuartos de entrada en la Monumental de Aguascalientes, en el centro de México.
La labor del español Borja Jiménez este sábado viene a apuntalar la sensación entre el buen aficionado americano de que las figuras españolas dejan la pureza y el riesgo para las grandes ferias ibéricas.
Jiménez dejó esta tarde en su tres toros —y uno más que pidió regalado— un glosario de pasajes vulgares en los que el pico, la distancia y la ausencia de quietud fueron las directrices de su presentación en la Feria de San Marcos 2026.
Primero enfrentó un novillo, lo cual provocó pitos en los tendidos. No le importó a Jiménez quien brindó la res a los presentes.
Las reducidas medidas del bovino no fueron garantía suficiente para el español, el cual citó con mucha distancia, recuperando terrenos entre pases y utilizando la muñeca para remendar el efecto de la falta de sitio.
Algo mejor al natural sin lograr, a pesar de ello, una tanda quieta.
Con el torito rajado Jiménez quiso gustar con demostraciones de valor que acabaron en carrerita, pues el animalillo se le revolvió.
Mató de media estocada. Petición de oreja no atendida y pitos al arrastre.
Con su siguiente toro, de correcta presencia, Borja Jiménez lució muy parado, nada pudo hacer.
Al toro de regalo, más hecho que los seis anteriores y el único que empujó en el caballo, el diestro de Espartinas le expuso el pico de la muleta, situada ésta a media altura.
Completó los pases con pasitos, pegado a los cuartos traseros de un toro que parecía siempre a punto de irse al suelo.
Mareó al toro más que lidiarlo y como colofón dejó una serie de pinchazos.
Lo único potable de la corrida fue la faena de Héctor Gutiérrez al tercero de la tarde: un cárdeno sin trapío. Un manso que rápidamente desarrolló por el pitón derecho con mucho peligro.
El joven diestro realizó tandas de gran emoción al natural, citando muy de frente y tragando para lograr mandar al de Santa Fe del Campo. Sobraron arrucinas y estatuarios.
Mató al segundo, intentó de media estocada y obtuvo una oreja.
El cierra plaza no se movía y Héctor abrevió.
Por su parte, Juan Pablo Sánchez abrió plaza con un toro que manseó.
Sánchez encontró la distancia adecuada, en tandas de mérito por la colocación del torero.
Faena por debajo, asomado al contrario y a corta distancia. Requirió Sánchez de varios intentos para liquidar al manso.
El cuarto de la tarde era un toro mal rematado y noblote al que Sánchez citó de rodillas, de lejos, en los inicios del tercio de muleta. Lo hizo con rectitud y temple.
Ya de pie, la faena transcurrió en paralelo aunque con cierta quietud y pausa.
Pases de poco recorrido para no exigir a la res. Abusó Juan Pablo del toreo en redondo.
Pinchó con el estoque en distintas ocasiones. Difícil comprender el arrastre lento al toro y concluyó. EFE
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