El diputado enfatizó que frente al megaproyecto del Ejecutivo, el debate “no existió, porque le puso suma urgencia, eso no nos permite a nosotros como parlamentarios tener una discusión seria”. Indicó también que “este gobierno ha mostrado señales erróneas, equivocadas totalmente, y que han tenido repercusiones en la vida diaria de nuestros vecinos y vecinas” y recalcó que “es preocupante como en estos dos meses de gobierno, ya exista este clima de pesimismo”. El integrante de la Comisión de Medio Ambiente, ante iniciativas para favorecer a grandes consorcios privados, sostuvo que “hay que eliminar burocracia, que sea más rápido el proceso, pero eso no implica desregular y que permitamos que cualquier industria se instale sin tener una revisión ambiental”. El legislador indicó que “son preocupantes las señales en materia de derechos humanos” que está dando este gobierno.
Maca Benítez. Periodista. Valparaíso. 17/5/2026. El gobierno ingresó un mega proyecto vendiéndolo como de “reconstrucción nacional”, siendo económico y tributario, y además lo planteó como de discusión express.
Este proyecto efectivamente es una reforma tributaria, se ha ocupado el tema de la reconstrucción como fachada. Dejando claro eso, debo decir que es pésimo en lo técnico y así lo demostró el Consejo Fiscal Autónomo que expuso en la comisión. Los economistas, de forma bien transversal, desde la izquierda, de centro, incluso de derecha, han planteado que esta reforma no es buena. La gente que lleva mucho tiempo en política habla de que las reformas tributarias requieren de grandes mayorías para que sean capaces de sostenerse en el tiempo, o si no, son muy frágiles. Entonces, yo esperaba que si el gobierno, efectivamente, tenía interés en el bienestar de nuestro país, se sentara a conversar, a dialogar con nosotros, con la oposición, con los centros de pensamiento, con los economistas, y construir juntos una mirada hacia el futuro, pero eso ya no pasó. Ese debate no existió, porque el gobierno le puso suma urgencia, entonces, eso no nos permite a nosotros como parlamentarios tener una discusión seria.
¿Cómo toma el pulso de esta reforma y de los recortes en el territorio?
Nosotros, como diputación, hemos tenido un trabajo territorial importante, nos hemos mantenido conectados con el Distrito, con la gente, con nuestro territorio. Me reuní con un grupo de personas adultas mayores que cuidan un huerto, es un proyecto muy bonito en Maipú, y ellos me plantearon -yo ni siquiera toqué el tema- que estaban muy preocupados respecto a la reforma. Para ellos era muy preocupante que, por ejemplo, la PGU (Pensión Garantizada Universal) estuviera en duda. Justo cerca de esa reunión había aparecido la noticia de que existirían en el futuro recortes a la PGU, y eso los tenía muy, muy preocupados, me lo plantearon. Entonces, es preocupante como en estos dos meses de gobierno, ya exista este clima de pesimismo. Lo muestran las encuestas cuando a la gente del territorio nacional se le pregunta qué tan optimista se siente respecto al futuro económico de nuestro país y las cifras son muy bajas. Este gobierno ha mostrado señales erróneas, para mi gusto equivocadas totalmente, y que han tenido repercusiones en la vida diaria de nuestros vecinos y vecinas.
Como integrante de la Comisión de Medio Ambiente, ¿qué opinión le merece el tema de las autorizaciones y plazos a las empresas?
Nuevamente se busca, de forma totalmente equivocada, totalmente errónea, regular ciertas cuestiones medioambientales. Estarán de acuerdo conmigo que en Chile bien sabemos qué pasa cuando la industria crece de forma desregulada. En Quintero, en Puchuncaví, en el norte de nuestro país, ha pasado muchas veces que incluso colegios han tenido que parar por el exceso de contaminación en el aire. Es gravísimo lo que ocurre en esos territorios, en estas zonas de sacrificio que se han conformado en nuestro país. Y el gobierno, nuevamente, a través de este proyecto y de otros proyectos que ya estamos revisando en la Comisión de Medio Ambiente, apunta a desregular. Quiero ser bien claro, mi posición es que efectivamente hay que acelerar ciertos procesos, o sea, eliminar burocracia, hay algunos procesos que son demasiado lentos y que, en términos económicos afectan. Pero podemos ayudar a algún consenso. Hay que agilizar las cosas, hay que eliminar burocracia, que sea un poco más rápido el proceso, pero eso no implica desregular y que permitamos que cualquier industria se instale sin tener una revisión ambiental, sin recibir la opinión de las comunidades que se van a ver afectadas por la instalación de esa industria. Todos esos procesos tienen que existir, sin duda, más ágiles, pero tienen que existir. Todas las señales que muestra el gobierno al respecto y los proyectos que han mandado van en una línea totalmente errónea de que haya una desregulación total del sistema.
En cuanto a los recortes y a la postura del gobierno en torno a los derechos humanos, ¿le preocupa que se instale un negacionismo y retroceso en esta materia?
Son preocupantes las señales en materia de derechos humanos. De las primeras cosas que ocurrieron durante este gobierno fue que se paralizó el proceso que se estaba haciendo para recuperar Colonia Dignidad, luego se sacaron algunas personas clave del Plan de Búsqueda, y ahora nos enteramos que va a quedar desfinanciado el Programa Nacional de Derechos Humanos para el próximo año. Todas estas cosas creo que son bien complejas. El mundo de los derechos humanos ha trabajado durante décadas para que estas cuestiones se conviertan en planes nacionales, se conviertan en una política de Estado y me preocupa que este gobierno pueda retroceder en todas estas cosas en poco tiempo, o sea, llevamos dos meses de gobierno y han aparecido todas estas cosas que son totalmente erróneas, y me preocupa el negacionismo. Ha costado mucho avanzar hasta llegar donde estamos y que retrocedamos tanto. A mí, en términos bien personales, me tiene muy, muy preocupado. Por supuesto que tomaremos todas las acciones políticas desde el Congreso, yo como diputado en particular y como bancada en colectivo para que esto no ocurra. Me reuní con el Subsecretario de Derechos Humanos y estamos oficiando también al Ministerio de Justicia para ver el estado de todos estos ámbitos.
No puedo dejar de preguntar, porque también se relaciona con el tema de los derechos humanos, sobre esta apología a la dictadura usando una capa que claramente es un homenaje al dictador Augusto Pinochet de parte del diputado Javier Olivares, además, ofendiendo directamente a la diputada Lorena Pizarro, quien sabemos es hija de un detenido desaparecido. ¿Cómo cree que pueda afectar esto a la convivencia democrática?
Me parece gravísimo lo que hizo el diputado Olivares. Solidarizo completamente con la compañera Lorena, enviándole todo mi cariño, mi afecto, me parece gravísimo. En términos personales, he querido colaborar con cierto ánimo de trabajo en el Congreso, con que a pesar de nuestras legítimas diferencias podamos trabajar y relacionarnos bien, pero este tipo de actos van, justamente, en contra de eso. La actitud del diputado Olivares dinamita toda esa construcción de un espacio de sana convivencia y, por lo demás, a mí lo que me parece más preocupante es ese meme que publica el diputado en sus redes, un meme super clasista y me parece un poco paradójico respecto al espíritu del Partido de la Gente que dice representar a la clase media, a los trabajadores, a quienes se esfuerzan, a quienes hablan mucho de la meritocracia. Entonces, a mí me parece que el PDG, en esta pasada, debería pronunciarse respecto a esto y ordenar al diputado Olivares. Ya me parece inaceptable que esté provocando, ocupando esa capa que además hace referencia directa al dictador, pero sumado a aquello ofende a la diputada, una diputada que es par, es colega de él, y eso me parece inaceptable.
¿Cómo ha sido el tránsito de ejercer como psicólogo a ser diputado?
Creo que hay algo en cuanto a la psicología que se puede aplicar en el mundo más político. Por un lado, el escuchar, creo que los psicólogos por esencia tenemos que saber escuchar y en política hace falta eso. Los políticos, en general, están muy dispuestos a hablar y con escasas ganas de escuchar y debería ser completamente. Nosotros deberíamos estar siempre abiertos a escuchar a los que tenemos al lado, a los que tenemos al frente, a la gente a la cual representamos, y, por supuesto, después de esa conjunción de cosas, nosotros poder tener un relato. Lo que yo he visto es que cada uno quiere expresar lo que siente más, no escuchar lo que los demás tienen que decir, eso por un lado. Y, por otro lado, en Chile hacen falta políticas públicas en materia de salud mental. Nosotros somos un país que ha vivido una grave crisis respecto a esto. El año pasado, lo recuerdo muy bien porque estábamos en campaña, hubo una ola de suicidios en el Metro, y a la gente que estamos más metidos en salud mental nos preocupó muchísimo. Tienen que haber políticas públicas que vayan en esa línea. Hace un par de años se implementó una en el gobierno regional de Santiago, que lamentablemente en su implementación y en su financiamiento hubo bastante polémica, pero que en su esencia era bueno. La campaña se llamaba “Quédate” y se trataba de que las personas se pudieran contactar con una especie de call center cuando necesitaran alguna ayuda. Creo que políticas como esa deberíamos seguir implementándolas. Siento que en el Congreso existe cierto ánimo de trabajar en esta materia. Hay ciertos tópicos, ciertos temas que logran tener cierto consenso. Por ejemplo, la infancia, es un tema que todos dicen que quieren trabajar en lo concreto, veamos si efectivamente se hace. La salud mental también es un tema bien transversal, y yo espero trabajar e impulsar políticas en esa materia durante mi período parlamentario. Ya estamos trabajando en ciertas cosas que vamos a presentar durante este año, pero mi objetivo es que haya sido algo permanente durante el tiempo que me queda de ejercicio.
¿Que pudiera ser un sello de tu gestión?
Por supuesto, me encantaría que fuera el sello, que la gente al pensar en mí, piense en alguien que está preocupado de la salud mental.
¿Cómo ha sido el proceso de inclusión al interior del Congreso?, ¿Crees que debiera haber una preparación del Congreso que ahora recibe a un diputado que requiere una implementación especial en sala?
Ha sido un proceso lento, pero que avanzó de forma correcta. El hecho de que se haya permitido una cuestión que para mí es básica, que es contar con una persona que me acompañara en el trabajo, en el Congreso y en el trabajo territorial, creo que es una práctica completamente correcta, válida y necesaria. Ahora, sí hacen falta otras adaptaciones que ya las estamos trabajando, por ejemplo, el computador de la sala no tiene lectores de pantalla y, por ende, yo no lo puedo utilizar directamente, pero como te digo, estamos trabajando en este proceso y nosotros hemos sido bien colaborativos con ellos. Y en términos de infraestructura, también se han instalado baldosas pododáctiles en algunos pisos. Yo también solicité que el ascensor tuviera voz que indicara el piso en el que nos encontramos. Todas esas cosas ya se están trabajando, y yo esperaría que, en el futuro, el Congreso sí tenga, de alguna forma, una accesibilidad universal. ¿Qué quiere decir eso? Que no dependa del diputado que llegue o del trabajador que llegue al Congreso para que en ese momento se de la adaptación, sino que avancemos hacia una construcción de un Congreso que sea completamente inclusivo y que, si en un futuro llega un diputado que utiliza silla de ruedas o llega un diputado que es sordo, ya exista esta accesibilidad universal para que él se pueda desempeñar y pueda hacer su trabajo de forma correcta.
Fotos: Constanza Reyes Torres.
La entrada “El gobierno puso suma urgencia a reforma tributaria para los super ricos e impidió discusión seria”: Gustavo Gatica se publicó primero en El Siglo.
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