Madrid, 27 abr (EFE).- El jurado popular ha considerado culpable de asesinato a uno (el hijo) de los dos acusados de matar a un miembro de otro clan familiar y de disparar contra otros cuatro desde las ventanas de su piso del distrito madrileño de Carabanchel, mientras que al otro (su padre) le culpa únicamente de las cuatro tentativas de asesinato.
Según han informado a EFE fuentes jurídicas, el jurado popular ha decidido por unanimidad que el hijo es autor de un asesinato consumado, de cuatro tentativas de asesinato y de tenencia ilícita de armas, mientras el padre lo es de las cuatro tentativas y de la tenencia ilícita de armas.
El veredicto incluye el eximente de legítima defensa y la atenuante de miedo insuperable, lo que rebajará las penas solicitadas inicialmente por las acusaciones, han precisado otras fuentes.
La Audiencia Provincial de Madrid finalizó el pasado lunes el juicio con jurado a Pedro M.M. y a su hijo Juan Pedro P.M.A., ambos en prisión provisional, acusados de disparar el 17 de julio de 2023 desde la ventanas de su piso del distrito madrileño de Carabanchel a un grupo de personas que acudieron a un descampado frente a su vivienda para conversar con el padre sobre incidentes recientes entre ambas familias.
La Fiscalía solicitó para el hijo un total de 65 años y medio de cárcel por un asesinato consumado, más cuatro en grado de tentativa, al considerar probado que fueron dos balas disparadas desde su pistola las que impactaron en la víctima, Antonio B.B, de 38 años, cuando éste corría de espaldas, y que disparó al resto.
Para el padre el Ministerio Fiscal solicitaba 56 años y medio de prisión por cinco asesinatos en grado de tentativa.
En los informes finales las partes mantuvieron sus peticiones de cara a la vista oral: el Ministerio Público y la acusación particular ven acreditado que los acusados dispararon contra la otra familia con alevosía, mientras las defensas sostienen que no tenían esa intención, sino que dispararon al aire por miedo, y el disparo mortal pudo ser de la familia del fallecido, por un error.
En el juicio el padre se acogió a su derecho a no declarar, mientras que el hijo reconoció que cogió una escopeta familiar, de tipo coleccionista, y disparó cuando vio a un grupo de personas debajo su casa, pero dirigió los disparos hacia el aire, de forma disuasoria. EFE
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