Javier Otazu
Londres, 5 ago (EFE).- Toca la guitarra, se graba corriendo junto al atleta Mo Farah, escribe poesía, aparece sin corbata en los pódcasts donde lo invitan...: el nuevo primer ministro Andy Burnham supone todo un revulsivo en la política británica, sobre todo tras suceder al acartonado Keir Starmer, un político anticlimático en unos tiempos que exigen viralidad.
A sus 56 años, Burnham no es exactamente un nativo digital, pero por vocación o por asesoramiento se ha convertido en un político muy activo en las redes, y todas esas actividades que lo pintan a un hombre polifacético y espontáneo tienen su oportuno vídeo en Facebook, X, Instagram o TikTok.
Incluso el New York Times ha escrito que Burnham "parece que está en todas partes al mismo tiempo tras sus dos primeras semanas en el cargo", y define esa "ubicuidad online" como un mensaje hacia su propio electorado de que está a su lado.
En solo una semana, sus seguidores en TikTok aumentaron un 73 %.
No es que Keir Starmer (siete años mayor que Burnham) no utilizara las redes sociales -en realidad, empezó a hacerlo el pasado diciembre-, o que no acudiera a hablar en podcasts, pero la diferencia es sustancial: mientras que Starmer daba la impresión de medir cada palabra que pronunciaba hasta producir una frase que no molestase a nadie, Burnham parece adornado con la virtud de la espontaneidad.
Un anuncio económico desde la barra del bar
Por ejemplo: cuando quiso anunciar una rebaja del 20 % en los impuestos que pagan los 'pubs', se fue a uno de ellos, se situó frente a una cámara y se puso a tirar una pinta de cerveza, un producto -la pinta- que puede considerarse una de las señas de identidad del país.
O cuando se dispuso a lanzar el mensaje de que quería terminar con el 'sinhogarismo', se fue a un albergue para indigentes de Londres y desde allí se filmó cocinando en unas enormes ollas la cena que esa noche comerían los ocupantes.
Cuando era alcalde de Manchester, gustaba de salir cada mañana a hacer 'jogging' en las cercanías de la ciudad, donde se paraba a charlar en aparentes encuentros espontáneos con los paisanos que le saludaban por su nombre de pila y le contaban sus cuitas. Andy se cuidaba mucho de no parecer fastidiado por la interrupción, pero sobre todo de ser oportunamente grabado (y colgarlo luego en YouTube).
Fanático declarado del Everton, uno de los equipos de fútbol de su Liverpool natal, en los perfiles de Burnham también abundan los vídeos compartiendo sus gustos personales, tales como sus álbumes de música o sus películas favoritas.
Y cuando por fin desembarcó en el codiciado número 10 de Downing Street, su primera comparecencia ante los periodistas la hizo sin papeles ni guion, hablando con la misma naturalidad que lo caracteriza. Los veteranos de Downing Street no recordaban nada parecido.
Burnham ha forzado a algunos a cambiar el paso: así, en otra aparición en la red social Reddit, animó a los participantes a exponerle las preguntas que les vinieran a la cabeza en el formato 'Ask Me Anything', y entre los participantes 'se coló' la propia Kemi Badenoch, la líder del Partido Conservador.
Badenoch le dijo que por qué no se exponía mejor a una rueda de prensa, pero el hecho de que ella optara por Reddit como terreno de confrontación lo dice todo.
Comentando las habilidades de comunicación digital del nuevo jefe de gobierno, la columnista Nesrine Malek, del diario The Guardian, escribió: "Mi primera impresión no es lo revolucionario que todo eso supone ser, sino por qué diablos ha llegado tan tarde".
Pero no todos lo ven del mismo modo: su colega Stephen Bush del Financial Times comenta que este nuevo estilo digital "se parece cada vez más al mundo de la televisión americana" y su gusto por la publicidad.
La BBC ha revelado el nombre de quien está detrás de este 'Burnham digital': Abby Tomlinson, quien ha comenzado con un consejo muy contemporáneo: racionar al máximo las entrevistas con los medios tradicionales y optar por la comunicación por redes. Donde no caben preguntas/respuestas. EFE
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