SEÑOR DIRECTOR:
Basta mirar tres ejemplos recientes: una propuesta que busca repartir los recursos -no la propiedad- por la venta de Codelco, sin mediar cálculo realista. Un proyecto de ley sobre la escucha de latidos, pero que no se hace cargo del proceso ni el dolor de fondo. Y, recientemente, una iniciativa que busca poner en pausa -lo que jurídicamente no existe- por cinco años la Ley Karin, en vez de avanzar en soluciones donde ya existe consenso de sus deficiencias.
Desde la derecha hemos levantado con orgullo la bandera de la seriedad en las políticas públicas. Hoy, estos intentos hacen un flaco favor a esta noble trayectoria republicana.
Michael Comber Vial
Instituto Libertad
completa toda los campos para contáctarnos