Ningún experto cuestiona si habrá o no otra pandemia: la pregunta es cuándo ocurrirá y con qué patógeno. La Organización Mundial de la Salud acaba de advertir de que los brotes infecciosos son cada vez más frecuentes y más difíciles de contener por factores como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la urbanización o el aumento de la movilidad internacional. En la última década, no solo hemos sufrido la COVID-19 o el VIH, también ha habido brotes de ébola, la amenaza de la MPox o la reciente crisis del hantavirus. Es un reto que el mundo afronta con mucha división política: con Estados Unidos fuera de la OMS, y el tratado de pandemias que busca frenar la desigualdad, bloqueado. Un reto en el que no ayudarán ni el alarmismo, ni la indiferencia.
completa toda los campos para contáctarnos