Lo difícil no ha sido construir un yate de 80 metros y 200 millones de dólares. Ha sido llevarlo hasta el mar sin destrozarlo
- 16 Horas, 18 Minutos
- Xataka.com
- Tecnología
Lo difícil no ha sido construir un yate de 80 metros y 200 millones de dólares. Ha sido llevarlo hasta el mar sin destrozarlo

Imagina vivir en un tranquilo pueblo cerca de Róterdam, y al asomarte a tu ventana ves desfilar ante ti a un coloso de 80 metros de largo, 14 metros de ancho y con la altura de un edificio de tres plantas. Es lo que le ha sucedido (una vez más) a los habitantes del tranquilo pueblo de Alphen (Países Bajos).
Según publicaba el medio local AD Quienes se han acercado a uno de los canales que atraviesan la población han visto como un superyate de 200 millones de dólares propiedad de Lawrence Stroll, propietario del equipo de Fórmula 1 de Aston Martin y jefe de Fernando Alonso, hacía malabarismos para llegar al mar navegando por estrechos canales y sorteando puentes y todo tipo de obstáculos en su odisea.
La odisea del megayate
Feadship es uno de los principales fabricantes de superyates del mundo. De sus astilleros en Aalsmeer han salido colosos como el Launchpad de Mark Zuckerberg, con 118 metros de eslora. Todos ellos han tenido que pasar por ese intrincado periplo de estrechos canales, curvas que ponen a prueba la pericia de los ingenieros implicados en el traslado y varios cortes de tráfico en las poblaciones por las que pasan.
Este tipo de operaciones no son sencillas. Requieren una planificación milimétrica y la ejecución perfecta de cada paso. Cualquier error de cálculo o de maniobra podría haber terminado dañando el casco de una embarcación valorada en más de 200 millones de dólares o, peor aún, poner en riesgo la seguridad de las personas. La épica odisea de del Project 714, nombre de producción que ha recibido el yate de Stroll, fue grabada en vídeo para el canal de Dutch Yachting.
Algunos tramos del traslado fueron especialmente tensos, como el paso por uno de los puentes levadizos de Alphen, en los que apenas quedaban unos centímetros de margen para que el casco del superyate rascara sus pilares. Los ajustados giros en los canales, a modo de chicane en un circuito de F1 como en los que compite su propietario, también aportaron su toque de tensión durante el hipnótico traslado hasta alta mar.

Cuando ni el dinero puede allanar el camino
Project 714 no es ni el primero ni el último superyate que realiza esta travesía, pero su complejidad llega al extremo cuando se trata de embarcaciones de grandes dimensiones como es el caso del encargo del dueño del equipo de Fórmula 1 de Aston Martin, con un patrimonio estimado en 3.800 millones de dólares, según Forbes.
La travesía del Koru de Jeff Bezos desde los astilleros de Oceanco en Alblasserdam, fue todo un desafío la salida a alta mar a través de unos canales similares a los que ha tenido de recorrer el superyate de Stroll.
En aquella ocasión, el constructor neerlandés tuvo que afrontar un serio problema: un puente levadizo histórico construido en 1927 no era lo suficientemente alto como para que los mástiles de 70 metros del Koru pasaran por debajo de su estructura, por lo que la constructora planteó desmontar temporalmente el puente para que el velero pudiera atravesarlo.
De acuerdo con lo publicado por el medio local Trouw, la negativa de los vecinos forzó la negativa del ayuntamiento, por lo que el constructor no tuvo más remedio que hacer la travesía sin los mástiles para completar la construcción del Koru en los astilleros que la compañía tiene en Greenport.
Una mansión flotante
AD recogía algunas de las reacciones de los vecinos de Alphen que se acercaron a ver como el Project 714 se deslizaba sobre las aguas de sus estrechos canales. " Esto es bastante impresionante", "No es normal", "Cuanto más cerca, más impresionante" o "Estamos en primera clase" son algunos de los comentarios que suscitaba a su paso la impresionante mole de acero y aluminio.

El lujoso yate está diseñado para ser una mansión flotante destinada al ocio y cuenta con cinco cubiertas, un beach club con piscina en la popa, una cubierta de proa afilada que bien podría alojar un helipuerto y suelos de madera en todas las cubiertas. Al encontrarse en fase de fabricación, Feadship no da muchos detalles sobre su equipamiento interior y acabados, algo que se abordará tras superar las pruebas de navegación que ahora afronta.
Lo que sí ha compartido es que el yate cuenta con un sistema de propulsión híbrido diésel-eléctrico más eficientes que reducen la vibración y mejoran el confort a bordo.
Imagen | Feadship, Aston Martin F1
-
La noticia
Lo difícil no ha sido construir un yate de 80 metros y 200 millones de dólares. Ha sido llevarlo hasta el mar sin destrozarlo
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Rubén Andrés
.
0 Comentarios