El Ciudadano
La presidenta de México Claudia Sheinbaum le paró el carro al embajador de Estados Unidos (EE.UU.) en la nación azteca, Ronald Johnson, con una advertencia que resonó en el Palacio Nacional: los diplomáticos extranjeros deben mantenerse al margen de los asuntos internos del país.
Durante la conferencia matutina «La Mañanera del Pueblo», la mandataria exigió al representante norteamericano un respeto absoluto hacia la soberanía mexicana, dejando claro que su función se limita estrictamente a los temas bilaterales y de coordinación.
El freno en seco de la mandataria surgió luego de que Johnson publicara un mensaje en sus redes sociales donde instaba a ambos países a no convertir la lucha contra los cárteles del narcotráfico en una disputa política. El diplomático, oficial de inteligencia en retiro, advirtió que cada momento dedicado a la confrontación representa una oportunidad perdida para fortalecer la alianza en materia de seguridad.
Sheinbaum catalogó estas declaraciones como un exceso injerencista que vulnera los principios más básicos del derecho internacional y le exigió «respetar los asuntos internos del país».
La respuesta presidencial no fue improvisada. El domingo 31 de mayo, desde el Monumento a la Revolución Mexicana, Sheinbaum ya había lanzado una advertencia tajante: no permitirá que las oficinas del Departamento de Justicia de Estados Unidos se conviertan en el principal elector de México, consignó TeleSUR.
Aquel pronunciamiento se dio en el contexto de los requerimientos judiciales estadounidenses contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, y otros nueve exfuncionarios acusados de presuntos delitos de narcotráfico. Para la presidenta, esas acciones trascienden la cooperación judicial y se adentran en un terreno vedado: el de la decisión interna de los mexicanos.
Sheinbaum fundamentó su postura en dos pilares constitucionales irrenunciables: la autodeterminación de los pueblos y la no intervención. Subrayó que ningún embajador mexicano, ya sea en Washington, Canberra o cualquier otra capital del mundo, opina sobre los problemas políticos internos de los países donde presta servicio. ¿La razón? El respeto a la soberanía ajena es un principio que México practica y exige en igual medida.
Por ello, la mandataria planteó que Johnson debe ceñirse a la colaboración y la coordinación institucional, sin emitir juicios sobre la vida política mexicana.
“Es importante que los embajadores se queden en el tema de la colaboración; deben ser respetuosos de los asuntos internos de los países”, señaló.
La presidenta reconoció, eso sí, una coincidencia con el diplomático estadounidense: la necesidad de trabajar conjuntamente contra el flagelo de la violencia que genera el crimen organizado. Pero matizó que dicho esfuerzo debe basarse en reglas claras: las fuerzas de seguridad de Estados Unidos actúan en su territorio y las mexicanas en el suyo. «Buscamos la colaboración y coordinación para avanzar conjuntamente», enfatizó, en declaraciones recogidas por el diario La Jornada.
En un mensaje final dirigido a la ciudadanía, Sheinbaum reiteró su convocatoria a participar en asambleas informativas sobre la transformación del país y la defensa de la independencia nacional. «Queremos tener una buena relación con Estados Unidos, pero con respeto a la soberanía», enfatizó. La advertencia quedó clara: México no permitirá que su destino sea decidido más allá de sus fronteras.
La entrada Sheinbaum le para el carro al embajador de EE.UU.: «Los asuntos de México le corresponden a los mexicanos” se publicó primero en El Ciudadano.
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