Pekín, 30 ago (EFE).- El presidente chino, Xi Jinping, partió este domingo a Kirguistán para participar en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) y realizar una visita oficial a dicho país, con una agenda marcada por las guerras en Ucrania e Irán y por el creciente peso de Asia Central en la estrategia económica de Pekín.
Xi, cuyo avión despegó en la mañana local, según la agencia estatal Xinhua, permanecerá fuera de China entre este domingo y el próximo jueves.
Durante su estancia mantendrá conversaciones con el presidente kirguís, Sadir Zhapárov, sobre las relaciones bilaterales, la "cooperación en sectores prioritarios" y la situación internacional y regional, adelantó el portavoz de la Cancillería china Lin Jian.
El mandatario participará en Biskek en la cumbre de la OCS, organización fundada en 2001 y que reúne actualmente a China, Rusia, India, Pakistán, Irán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán.
El bloque centra buena parte de su actividad en la cooperación política, económica y de seguridad, incluida la lucha contra el terrorismo, el separatismo y el extremismo, aunque, a diferencia de la OTAN, carece de una cláusula de defensa mutua y adopta sus decisiones por consenso.
Las diferencias entre sus miembros afloraron, por ejemplo, en junio de 2025, cuando una reunión de ministros de Defensa celebrada en la ciudad china de Qingdao concluyó sin declaración conjunta por discrepancias entre India y Pakistán en torno al terrorismo.
Xi llega a Biskek un año después de la cumbre celebrada en la ciudad nororiental china de Tianjin, en la que la OCS aprobó una estrategia para orientar su desarrollo durante la siguiente década.
Según Lin, Xi intercambiará opiniones con los líderes participantes sobre "la profundización de la cooperación en los distintos ámbitos" de la organización, además de abordar el papel de la OCS en la reforma de la gobernanza global.
El Kremlin avanzó que los miembros prevén firmar cerca de una veintena de acuerdos y emitir una declaración conjunta.
Además, está previsto que Xi mantenga el lunes una reunión bilateral con el presidente ruso, Vladímir Putin, en la que se abordará el proyecto del gasoducto Fuerza de Siberia-2, un pacto que no logró cerrarse durante la visita a China del líder ruso el pasado mes de mayo.
Las guerras de Ucrania e Irán estarán también presentes como telón de fondo, dado que Rusia e Irán son miembros de la OCS.
China sostiene sobre Ucrania que la salida debe llegar mediante el diálogo y las negociaciones, atendiendo las "preocupaciones legítimas" de todas las partes, mientras que sobre Irán ha condenado los ataques de Estados Unidos e Israel y rechazado las sanciones y la "máxima presión" sobre Teherán.
Más allá de la cumbre, Xi buscará reforzar los vínculos con Kirguistán, país al que realizará una visita oficial y que ocupa un lugar destacado en los proyectos chinos de conectividad terrestre en Asia Central.
Xi y Zhapárov se reunieron tres veces durante 2025, mientras avanza el ferrocarril China-Kirguistán-Uzbekistán, uno de los principales proyectos regionales impulsados por Pekín para abrir nuevas rutas hacia Asia Central y, desde allí, hacia Oriente Medio y Europa
Kirguistán forma parte además del formato China-Asia Central, que Pekín ha institucionalizado desde 2023 con las cinco repúblicas de la región y que discurre en paralelo a la OCS, con una agenda centrada en comercio, energía, transporte, infraestructuras y seguridad.
En la segunda cumbre China-Asia Central, celebrada en Astaná en junio de 2025, Xi y los cinco líderes centroasiáticos firmaron un Acuerdo de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación y acordaron reforzar la conectividad regional, la cooperación energética y la coordinación en materia de seguridad.
Tras su asistencia a la cumbre de la OCS y su visita oficial a Kirguistán, Xi pondrá rumbo a Egipto, donde está previsto que se reúna con el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi. EFE
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