La batalla por el desdoblamiento electoral agranda la división del peronismo y crecen las chances de ruptura

La batalla por el desdoblamiento electoral agranda la división del peronismo y crecen las chances de ruptura

Cerca de Kicillof creen que La Cámpora está preparando el terreno para responsabilizar al Gobernador de una derrota o una fractura. Clima hostil. Cuenta regresiva para un anuncio Cristina Kirchner, Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner, los protagonistas de la compleja negociación del peronismo

El peronismo atraviesa el momento más crítico desde que se transformó en oposición. La batalla política por la autonomía que Axel Kicillof lleva adelante hace un año arribó a un nuevo punto de inflexión. El Gobernador debe definir si desdobla la elección bonaerense o no. En esa determinación se pone en juego una parte importante del capital político acumulado. Pero también entra en juego la necesidad de tener influencia real sobre la estrategia para las elecciones de medio término.

Definir el adelantamiento de las elecciones dejó de ser un hecho meramente electoral. Es la bandera de independencia que están dispuestos a levantar en el kicillofismo y que el cristinismo quiere evitar a toda costa. Se rompe o se arregla. Parece no haber grises para una circunstancia tan traumática como la que vive el peronismo por estas horas.

En las filas kicillofistas ya se preparan para atravesar una fuerte tormenta política. El Gobernador mantiene una idea desde hace tres meses: quiere desdoblar la elección de la provincia. Ni las presiones del kirchnerismo, ni los intercambios con Sergio Masssa, ni los mensajes en clave de la Legislatura, provocaron un cambio en su postura.

En La Plata avisan que la voluntad principal es negociar un acuerdo de unidad, pero reconocen que estaban en ese camino cuando el cristinismo decidió patear la mesa y presentar un proyecto que propone exactamente lo contrario a lo que está pidiendo el Gobernador. Hicieron oposición interna y sembraron más desconfianza de la que ya había en el vínculo con el kicillofismo.

Axel Kicillof junto a Verónica Magario, la vicegobernadora bonaerense (Aglaplata)

El último martes seis delegados de los tres accionistas negociaron un acuerdo de unidad que incluía la suspensión de las PASO. Alrededor de una mesa se sentaron Carlos Bianco y Agustina Vila, por el lado de Kicillof; Alexis Guerrera y Sebastián Galmarini como representantes de Massa; y Facundo Tignanelli y “Lalo” Révora como representantes de Cristina Kirchner.

La reunión culminó unos minutos antes de que arrancara el clásico entre Argentina y Brasil en el Monumental. En esa reunión se había logrado la armonía necesaria para convertirla en el punto de partida de una negociación por la unidad del peronismo. Esa idea se desplomó al mediodía siguiente cuando en la Gobernación se enteraron del proyecto presentado por Teresa García en el Senado.

Kicillof estaba reunido con algunos de los legisladores que le responden cuando se enteró de la noticia. Quienes lo tenían enfrente no lo vieron tan sorprendido como esperaban y como estaban ellos mismos. Parecía que hubiese intuido que el cristinismo iba a ejecutar una jugada fuerte frente a su decisión de desdoblar los comicios, que se mantuvo en la reunión de los representantes y también en la que el propio Gobernador protagonizó con Massa y Máximo Kirchner el último domingo.

“Estaban en una mesa de negociación y la rompieron. Lo que hicieron fue un símbolo de debilidad. Cuando te das cuenta de que no podes imponer lo que queres, atacas por atrás. La verdad es que ellos no quieren negociar”, se quejaron en la gobernación. Las acusaciones subieron el tenor después del miércoles. Se rompió la endeble armonía que existía.

En el kicillofismo le apuntan a La Cámpora por la caída de la mesa de negociación en la provincia

En La Plata trazaron una hipótesis después de último miércoles. Creen que La Cámpora y el cristinismo duro están preparando el terreno para responsabilizar a Kicillof de lo que suceda respecto al proceso electoral. “Si el peronismo pierde, será culpa de Axel. Si el peronismo se parte, será culpa de Axel. En cualquier escenario la culpa será de Axel. Lo están encerrando con ese objetivo”, aseguró un funcionario de extrema confianza del Gobernador.

A esa hipótesis le suman un posicionamiento concreto respecto a los vaivenes de la negociación. “Si la coalición se rompe, no es culpa nuestra. Hicimos todo para buscar la unidad, pero también para que acepten que Axel es el representante de un tercio dentro de la sociedad política”, sostuvo otro funcionario de estrecha relación con Kicillof.

¿Qué significa hacer todo para sellar la unidad? En el kicillofismo tienen un listado de momentos y argumentos para sostenerlo. Cuentan que desde el mes de diciembre el Gobernador les viene insistiendo a sus socios políticos sobre la necesidad de reunirse para tomar una decisión respecto al proceso electoral bonaerense, pero que la mesa de negociación recién pudo armarse la semana que pasó. Ese núcleo de encuentro duró apenas unas horas y se rompió con el proyecto de elecciones concurrentes.

Agregan que postergó hasta el presente una definición sobre el cronograma electoral para no tomar una decisión en soledad y que tuvo intenciones de negociar directamente con CFK, pero que la ex presidenta envió a Máximo Kirchner como representante a la cumbre del último domingo, argumentando que de los temas electorales se encarga su hijo.

En el kicillofismo aseguran que el kirchnerismo rompió la mesa de negociación bonaerense

“Hay una lealtad no correspondida”, sentenciaron bien cerca de Kicillof.

La Cámpora y el massismo quieren que el mandatario provincial presente el calendario electoral antes de que se suspendan las PASO. Kicillof no tiene pensado hacerlo. Sabe que si desdobla, es posible que los propios no voten la suspensión de las elecciones primarias. “Habrá que ir a votar tres veces”, se sinceraron en La Plata. La decisión de adelantar los comicios parce estar en un punto de no retorno.

Los márgenes de tiempo se achicaron rápido. Si bien la ley permite fijar la fecha de las elecciones hasta 60 días antes, está a la vista la necesidad de definir un cronograma electoral que de certidumbre. El fin de semana y los días que le siguen serán determinantes para que se reinstale un clima de calma y se habilite una nueva negociación. Es una posibilidad. Solo eso.

“Por primera vez vamos a votar por boleta única. Hacerlo en forma concurrente nos va a quitar participación. Y la idea es que haya la mayor participación posible. Los legisladores oficialistas se deben al gobierno provincial. No es la primera vez que el bloque peronista se manifiesta en contra de lo que pide el Gobernador”, dijo en las últimas horas el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, muy cercano a Kicillof. El mensaje fue para Teresa García y los cristinistas del bloque de senadores.

El ex intendente de Mar del Plata y actual diputado provincial, Gustavo Pulti, es uno de los pocos legisladores que responde al Gobernador. En una entrevista reciente con Infocielo aseguró que existe un consenso territorial que va de la mano de lo que quiere Kicillof. Es una idea que resaltan con fuerza en La Plata. La espalda política está construida por los municipios.

La relación entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner pasa por su peor momento

“Hay intendentes del radicalismo y del peronismo, incluso, lo digan en voz alta o en voz baja, hay intendentes del PRO que quieren el desdoblamiento. Hay una mayoría que está hablando de la suspensión de las PASO y el desdoblamiento electoral", sostuvo.

El viernes un grupo de 47 intendentes del peronismo emitió un comunicado en el que respaldó la postura de Kicillof de desdoblar la elección. Fue un apoyo contundente. Las firmas distintivas fueron las de tres jefes comunales que están más cerca del kirchnerismo duro: Federico Achával (Pilar), Gastón Granados (Ezeiza) y Mariano Cascallares (Almirante Brown).

El posicionamiento político de los intendentes es una ficha fuerte que el Gobernador pondrá, ahora con más claridad, sobre el dañado tablero de negociación. No es un capricho, es la postura de una mayoría. Así lo piensa.

Si eso no sucede, es probable que Kicillof, a través de un decreto simple, termine anunciando el desdoblamiento electoral en los próximos días. Si eso ocurre, el peligro de ruptura crecerá exponencialmente, lo que implicaría que haya dos listas peronistas en las ocho secciones electorales.

Frente a la posibilidad de ese escenario, en el núcleo duro del Gobernador dejaron una frase que define su postura a la luz de los hechos: “Si esto se rompe, es pura y exclusivamente, responsabilidad de ellos”. Ellos son los intregrantes del cristinismo. Y, principalmente, aquellos dirigentes que integran La Cámpora.

Fuente

Infobae.com

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